viernes, 11 de febrero de 2011

Dia 7: En territorio de Mabodamaca


8 de febrero de 2011

A eso de las 5:30 am sonó la primera alarma. Había llegado el turno mañanero de los trabajadores para recoger las vacas del área de pastoreo y llevarlas a la sala de ordeño. Pese a los fuertes mugidos de las vacas, el grupo continúo durmiendo, en gran parte,  por el cansancio arrastrado luego de seis días de intensa caminata. Dos horas después, fue Joel  quien  nos dejaba saber que era hora de levantarnos, “¡ya son las 7:30 de la mañana, a levantarse.” Para nuestra sorpresa, Mariana ya se encontraba capturando el sonido de las decenas de aves que daban la bienvenida al amanecer con su canto mañanero. Pudimos distinguir al Pájaro Bobo Mayor, Reinita Mariposera, Bienteveo, entre otros. Esta finca es un sueño. Sobre doscientos cincuenta cuerdas de terrenos para el pastoreo de ganado rodeado imponentes mogotes que adornan sus cimas con verdes parchos de bosques. Ya despiertos, nos apresuramos a recoger el campamento para poder desayunar y aventurarnos hacia las entrañas del Bosque que bordea el Río Guajataca. 

Comenzando la caminata nos topamos con los que fuera el antiguo vertedero del municipio de Quebradillas. Ya clausurado, el vertedero se encuentra abandonado y sin ningún tipo de mantenimiento. Por nuestra mente solo pasaba las implicaciones que tanta basura sepultada en un área como el Karso podía tener sobre formaciones como sumideros, cuevas, cavernas, manantiales, acuíferos y sobre la flora y fauna del bosque. Un vertedero sin “liner system” o material plástico es una fuente de contaminación de lixiviados o líquidos contaminantes provenientes de la basura, estos pueden percolar por la superficie porosa a los acuíferos y representar un riesgo a la salud. Este pensamiento fue tema de discusión por buen rato. Más adelante, continuamos descendiendo camino al Río Guajataca donde realizamos un inventario rápido de plantas y un breve censo de aves. Una vez llegamos al río coincidimos con Héctor Várela de Barrio Las Llanadas de Isabela. Ya habíamos acordado previamente para encontrarnos en ese punto.  Fue interesante el insumo recibido por Héctor. Este lleva trabajando varias iniciativas de conservación en áreas naturales del municipio de Isabela y reconoce que estas áreas representan un activo para la educación ambiental, la investigación y el turismo de naturaleza.  Su comunidad, al igual que muchas que hemos visitados, se componen de familias que han ido construyendo uno al lado del otro. Este aspecto le otorga al barrio un gran sentido de identidad. Luego de la breve entrevista continuamos la exploración río abajo para encontrar exactamente por donde atravesaría la PR-22. Hablamos un poco de cómo esta es una de las áreas de mayor conflicto no está dentro del área protegida del Bosque de Guajataca sin embargo es parte del mismo sistema ecológico. Estos zonas aledañas al bosque fueron designado  por el Estudio del Karso como terrenos con prioridad de conservación contrario a lo que refleja su clasificación actual. Una vez realizamos otro inventario de vegetación en esta área, volvimos al punto de encuentro donde nos apresuramos a meternos al río, esta fue la recompensa luego de un fuerte día de trabajo. Felices y refrescados nos montamos en la guagua 4x4 de Héctor que estaba al otro lado de río en el municipio de Isabela y nos apresuramos a salir del bosque. 

  
Una vez fuera llegamos directamente al barrio Llanadas y donde almorzamos para luego dirigirnos a la casa del colega donde pernoctamos. Aquí una vez acomodados conocimos a la familia de Tito: su abuela, madre y hermana muy humildemente nos ofrecieron comida, café y una gran hospitalidad. Llegada la noche trabajamos en el blog el cual al parecer siempre está atrasado. Jajajajaja!!!

miércoles, 9 de febrero de 2011

Día 6 – El Karso: Paisaje de contrastes




7 de febrero de 2011.

Entre trabajadores del vivero comenzó nuestro día. Ellos con cara de asombro seguían nuestros pasos y posiblemente se preguntaban qué rayos hacíamos allí. La rutina del día a día tomó otro giro pues de momento nuestro hogar era su lugar de trabajo y el café matutino para despertar era nuestro desayuno. No vacilaron en acercarse, conversar o simplemente intercambiar una sonrisa antes de partir por nuestro camino. Desayunamos en una pequeña panadería del barrio y actualizamos el blog mientras esperábamos el segundo café del día, de alguna manera teníamos que vencer el cansancio acumulado. Al equipo se sumó un nuevo integrante, el amigo camarógrafo Benjamín Curet. Finalizado el desayuno nos movilizamos al punto de alineación de la carretera perpendicular a la carretera 113. En una gran casa amarilla al costado de las líneas de electricidad procuramos a Diana y Carlos una joven pareja que se verá afectada por el paso de la carretera. Carlos no se encontraba en la casa por lo que coordinamos para encontrarnos luego de terminar la expedición y documentar su sentir e impresiones. Bordeamos brevemente el patio de su casa para seguir la caminata por pastizales, desde aquí divisamos varias casas, cadenas de mogotes y una cantera.

Aunque estaba un poco ocupado, Javier tuvo la gentileza de enseñarnos su finca y darnos una muestra del trabajo que se lleva a cabo dentro de una ganadería. El ordeño de vacas se realiza todos los días por la mañana y por la tarde produciendo unos 300 litros de leche diarios que se transportan para pasteurizar y homogenizar. ¡Consumidores! La leche fresca que disfrutamos día a día sale de estos mogotes, del trabajo de aquellas personas que se sacrifican al son de salsa en salas de ordeño. Ya terminando nuestro día presenciando el nacimiento de un ternerito entre el opúsculo rodeados de mogotes y cantos de múcaros. Seguiremos informando, buenas noches.
Sin vacilar fotografiamos nuestro entorno, describiéndolo y referenciándolo geográficamente en las libretas de campo y los GPS. Los compañeros camarógrafos continuaron filmando, mientras los demás seguimos en dirección a la carretera 480. La caminata hasta este punto no fue tan larga, sin embargo después de seis días lo que podía ser un recorrido corto el primer día ya se sentía como todo un maratón al sexto. Llegamos con cierta anterioridad a la residencia de Don Javier en el sector San Antonio del Barrio Cacao. Además de ser excelente anfitrión, Javier es ganadero y posee una de las propiedades mas lindas que hemos visto a lo largo del recorrido. Su finca de 200 y pico de cuerdas posee todo lo que un amante de la naturaleza puede anhelar: la colindancia con el río y el Bosque Estatal de Guajataca,  numerosos mogotes, abras, cuevas, valles fértiles e idóneos para el ganado, entre otros invaluables atributos naturales.



Aunque estaba un poco ocupado, Javier tuvo la gentileza de enseñarnos su finca y darnos una muestra del trabajo que se lleva a cabo dentro de una ganadería. El ordeño de vacas se realiza todos los días por la mañana y por la tarde produciendo unos 300 litros de leche diarios que se transportan para pasteurizar y homogenizar. ¡Consumidores! La leche fresca que disfrutamos día a día sale de estos mogotes, del trabajo de aquellas personas que se sacrifican al son de salsa en salas de ordeño. Ya terminando nuestro día presenciando el nacimiento de un ternerito entre el opúsculo rodeados de mogotes y cantos de múcaros. Seguiremos informando, buenas noches.

martes, 8 de febrero de 2011

Día 5 - ¡¡Las palmas piratas!!


6 de febrero de 2011


Una plantación de palmas ornamentales en el jardín El Isleño cerca de la PR-2 en Quebradillas fue el área en donde despertamos el día de hoy. Después de recargar energías con un buen desayuno en una panadería cercana, decidimos continuar nuestra caminata en dirección oeste. La primera parada fue la  propiedad en donde se encuentra el Arca de Noé, zoológico muy pintoresco en el sector Los Cocos de Quebradillas y atractivo turístico de la región. En una conversación previa que tuvimos con don Félix, dueño del zoológico, nos enteramos que su zoológico corría el riesgo de ser expropiado para la construcción de la susodicha carretera. Lamentablemente, estaba muy ocupado y no pudimos realizar la entrevista, sin embargo cuadramos para que luego de la expedición nos encontremos y documentemos sus impresiones de la extensión de la PR-22. Más adelante, nos topamos con la vaquería Toledo. Allí entrevistamos a uno de sus empleados el cual trabaja ordeñando y cuidando el ganado en este lugar desde hace unos 9 años. Su sustento y el de su familia se verían afectados pues la autopista cruzaría parte de los terrenos de la vaquería lo que implicaría su cierre. Finalizada la entrevista, nos adentramos a varias fincas ganaderas caracterizadas por las múltiples colindancias y los rutinarios pelos de alambre. Durante la mayor parte del trayecto estuvimos caminando a través de valles que se encontraban justo al norte de un costado de cerros calizos. Como la curiosidad era tanta, decidimos realizar un desvío para visitar uno estos mogotes. Ya adentrados, notamos una reducción en la temperatura producto de la sombra de los árboles, entre los que se encuentran  especies comunes como el Uvillo, Hoja Menuda, Cupey, Ficus citrifolia, entre otros. Después de salir del mogote y un poco más adelante, una vecina muy curiosa que tenía un palo de toronjas prendío, se nos acercó y preguntó qué hacíamos. Como bajábamos del monte y estábamos cansados nos tardamos unos segundos en responder con una breve explicación sobre el propósito de nuestro viaje. Muy entusiasmada, nos recomendó  que visitáramos el tope del cerro cercano a su propiedad en donde, según ella, se podía divisar la costa. Lamentablemente esta visita nos tomaría demasiado tiempo, con un poco de pena declinamos y decidimos continuar. A pesar de esto, la señora dijo que podíamos coger de las toronjas así que al menos pudimos saciar nuestra sed. Ya felices, el trayecto se hizo más corto de lo que vimos en el mapa. Cruzando por más pastizales, casi nos sentíamos parte del ganado aplicando técnicas de brincar vallas y evadir pisar estiércol. A lo largo del trayecto percibimos que en algunas ocasiones la alineación de la carretera propuesta coincidía con las líneas de alta tensión de la AEE, aspecto que nos ayudó a orientarnos mejor en el paisaje. Nuestro recorrido concluyó en el barrio Cacao, sector Cubujón de Quebradillas en donde realizamos una entrevista al joven empresario Tomás del vivero LT Nursery. Su compañía que produce plantas ornamentales al por mayor y detal emplea a varios jóvenes y adultos de su comunidad. Tomás nos contaba sobre la incertidumbre que siente con respecto al futuro de su negocio y el de sus empleados ya que la propuesta ruta de la extensión de la PR22 atraviesa su propiedad. Muy amablemente él nos ofreció un espacio en un sembradío parte de su vivero y fue así como nuevamente entre palmas y dentro de casetas-hamacas nos despedimos hasta otro nuevo día lleno de aventuras y nuevas personas por conocer. 

domingo, 6 de febrero de 2011

Día 4, ¡Camuy muuuyyy!


5 de febrero de 2011

El  día comenzó en una pequeña oficina improvisada en el centro comunal de la Urbanización Monserrate en Camuy. Una mesa, varias sillas, dos teléfonos con conexión al internet y una computadora eran nuestras herramientas de trabajo para actualizar el blog con los sucesos de los últimos días. Luego de varios días de intensa caminata, la fatiga y el cansancio nos dificulta el poder sentarnos  a editar, pensar y recapitular lo acontecido durante el día. Aunque tarde pero seguro, aquí va nuestro relato.  

 A eso de las 9:30 am partimos de la Urbanización Monserrate en Camuy hacia el Municipio de Quebradillas. Realizamos nuestra primera entrevista a don Miguel, dueño de la gasolinera Total ubicada en la carretera 486. Según él, hace varios años tuvo que dejar de vender gasolina por razones económicas y actualmente solo se encuentra vendiendo  accesorios de carros, cigarrillos y algunos comestibles. Con una profunda mirada nos narró como su negocio y residencia podría ser desplazados para dar paso a la propuesta construcción del expreso PR-22. Al igual que muchos de los residentes de las distintas comunidades que hemos visitado, sus palabras reflejaban un sentir de desasosiego  e incertidumbre ya que no queda claro por dónde exactamente pasará  la autopista. Según algunos residentes, el gobierno no ha hecho un acercamiento formal para aclarar sus interrogantes, mas allá de las vistas públicas .

Una vez culminada la entrevista continuamos nuestra travesía a lo largo de grandes extensiones de fincas ganaderas en el sector Camuy Arriba. Luego de tres días cruzando territorio ganadero ya somos expertos en  la técnica de cruce pelos de alambres de púas,filosos y mohosos. Durante los últimos cuatro días, el paisaje ha estado dominado por inmensos valles rodeado por cerros calizos. Todos o casi todos dedicados al pastoreo de ganado. Algunas vaquerías presentaban rasgos de deterioro y lucían un tanto abandonadas mientras que en otras no cabían una cabeza de ganado más. Por cierto, aunque las vacas puedan parecer muy comunes para mucho de los residentes de estas comunidades rurales, para nosotros han pasado a ser objeto de admiración. Su mirada y atracción inmediata hacia nosotros nos resultaba un tanto extraña. En una ocasión comenzó a lloviznar e inmediatamente nos cubrimos con ponchos de colores gris, amarillo y rojo. En ese momento algunas decenas de vacas fijaron su mirada en nosotros con cara de asombro. Segundos después comenzaron a seguirnos.Ay ay ay bendito, en ese momento aceleramos el paso y Joel  las alejó con su bastón de guayaba dándonos tiempo para cruzar hasta el otro lado del cercado. Una vez al otro lado de la cerca arribamos a un ranchón algo abandonado, fotografiamos, logrando algunas tomas del ganado y un empleado que al son del pito y las botas de goma las agrupaba para llevarlas al área de ordeño. 

Ya en el camino principal de la finca dimos con una pequeña charca llena de aves con la viuda  y patos. Según Joel, estas pequeñas charcas funcionan como alberge a las aves migratorias que buscan escapar del invierno. Luego de tomar fotografías y vídeo  seguimos hasta el barrio Camuy Arriba. En este barrio entrevistamos a Ana y Aníbal quienes conocían del proyecto de la PR-22 y han participado activamente del proceso de vistas públicas. Según nos relataron, hasta el momento solo han visto personas realizando estudios de suelo y marcando puntos en el terreno pero nada relacionado a procesos de notificación de expropiaciones.  

En el último tramo del día nos internamos nuevamente por varias vaquerías.  Durante la caminata escuchamos un disparo de cacería, todos salimos corriendo del susto. Comenzamos a gritar para avisar que estábamos en el área y proseguimos subiendo la loma con vista al valle recorrido. Seguido cruzamos varias cuerdas de ganado cubiertas de berenjena de monte, una planta espinosa que va desplazando la grama cubriendo rápidamente el terreno. En lo alto del cerro se divisaba una carretera que nos condujo hasta el barrio Camuy Alto, sector Sabana donde entrevistamos a Richard residente del area. Para él, el tema de la expropiación lo afectaba personalmente. Este había construido su casa con su padre, quien había fallecido recientemente.  La casa, un tanto distintiva por tener el estilo estadounidense a dos aguas y con balcón de madera, nos remontó al sur de los Estado Unidos. Este ciudadano acababa de ser cesanteado por la Ley 7, su búsqueda de empleo resultó solamente en un trabajo a tiempo parcial. Él entendía que la economía estaba mala y que si le fueran a expropiar regresaría a los Estados Unidos en busca de un nuevo hogar y trabajo. 



Ya finalizado el trabajo de campo proseguimos a encontrarnos con Miguel, residente del área quien muy amablemente nos ofreció alojamiento por  esa noche en un gigante vivero en  Camuy. Luego de un intenso día lleno de alegría con la compañía de buenos amigos, mañana realizaríamos el cruce al municipio de Quebradillas.

sábado, 5 de febrero de 2011

Día 3: El "progreso" del jibarito


4 de febrero de 2011



Comenzamos nuestro día caminando por un denso bosque sobre los cerros calizos que bordean el Río Camuy. Luego de una breve caminata de unos 20 minutos por el bosque,  nos topamos con una caída vertical de más de 200 pies de altura. Queriendo ser fieles al trayecto que cruza la alineación propuesta para la PR22 decidimos auscultar la posibilidad de descender con el equipo vertical.  Los compañeros Manuel Sanfiorenzo y Gean Charlois realizaron un reconocimiento del área  para descubrir que la altura del descenso superaba el largo de la soga que teníamos disponible. Ante este obstáculo nos vimos obligados a bordear el bosque y tomar una ruta alterna que corre paralela al Río Camuy . Durante la caminata nos encontramos con Miguel, joven agricultor de ñame de monte, quien nos ofreció una descripción completa de como cosecha el tubérculo. 

Luego del breve encuentro con Miguel, continuamos bordeando el río hasta llegar a un pequeño valle entre los imponentes cerros calizos por donde exactamente se pretende construir unos de los dos puentes propuestos a lo largo de la vía. Hicimos una breve pausa para documentar y describir el hermoso paisaje. 

Siguiendo la topografía del lugar logramos identificar el lugar más propicio para realizar el cruce del Río Camuy y ascender por una quebrada intermitente entre dos cerros calizos que bordean el río.  
Inmensos árboles como el Cupey, Almácigo y el Úcar han anclado sus raíces a  grandes rocas de caliza desprendida.  A lo largo del ascenso logramos identificar distintos rasgos de la topografía kársica como pequeños abrigos rocosos, cuevas  y fósiles de organismos marinos además de escuchar el canto de distintas aves como el Pájaro Bobo Mayor, Carpintero y el Comeñame.
 
Finalmente ascendimos y llegamos al Barrio Zanja , Sector Los Vega de Camuy. Aquí conocimos a José Vega, bombero y comerciante, quien nos concedió una breve entrevista. Parte de los terrenos de su familia, dedicado en gran parte a la ganadería, serían impactados por la construcción de la autopista. El Sr. Vega entiende que los puertorriqueños tenemos que movernos hacia el  "progreso", haciendo alusión a la autopista, pero reconoce que el gobierno puede explorar otras alternativas. "Yo entiendo que si se hizo en Llorens Torres un expreso que hace que esos carriles fluyan libremente, también aquí en esta área se puede hacer". Aludiendo a la posibilidad de convertir la PR-2 en expreso.

Luego continuamos hasta la residencia del Sr. Toledo, uno de los principales ganaderos de Camuy. Este nos comenta que no es la primera vez que ha sido expropiado. En una ocasión fue para construir una escuela y en otra para el proyecto del Super Acueducto. 
Según este, en ambas expropiaciones el gobierno no le pagó lo que le valía el terreno. Hace hincapié que un proyecto como este tendría un impacto directo sobre la actividad ganadera de la región, y en su finca significaría una pérdida significativa de producción de leche fresca.Ya llegando la tarde, atravesamos unos de los paisajes más hermosos que habíamos visto hasta llegar a la comunidad Monserrate donde pasaríamos la noche.



Día 2: "Vivir y morir ahí"



3 de febrero de 2010


Después de cruzar otro parche de bosque llegamos a casa de Doña Gladys y Don Luis en la comunidad Las Piedras. Hablamos por buen rato sobre la posible construcción de la PR-22 por su comunidad y como esto les podría afectar.  Según Gladys, luego de muchos años de trabajo, habían logrado encontrar una casa y comunidad que les ofrecía esa tranquilidad que emana de las comunidades rurales de Hatillo y que dicha construcción ponía en riesgo eso que con tanto esfuerzo había conseguido. Según Don Luis, ya retirado, su plan era "vivir y morir ahí".  Después de prepararnos unas suculentas viandas y obsequiarnos algunas frutas, atravesamos una porción de bosque y pastizales hasta llegar al extremo oeste del Barrio Capaez. Aquí nos encontramos con la Sra. Milagros quien muy cordialmente nos ofreció alimento y un área para pernoctar. Aunque prefirió que no la entrevistáramos, nos refirió a su papá, Don Charlie. 

Como historiador,  Don Charlie conoce muy bien los múltiples recursos naturales y económicos  que posee su comunidad y no titubeo en hablarnos. Nos hablo de su pueblo y de todas aquellas cosas que lo distinguen. Planteó que el plan propuesto para construir la extensión a campo traviesa de la PR -22 fragmentaría las distintas vaquerías de la región y como consecuencia se afectaría este acervo cultural y económico de Hatillo.  Este reconoció que existen alternativas como convertir la PR-2 a expreso. Llegada la noche, montamos nuestras hamacas casetas para recargar baterías para el siguiente día de caminata.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Día 1: Hatillo, Tierra de Ganaderos

Después de un inicio retrasado comenzamos nuestra travesía en el kilometro 81.3 de la actual autopista PR-22. Luego de un breve encuentro con la prensa, nos internamos en un pequeño y denso bosque, preámbulo de lo que nos espera a los largo del transecto. Desde este punto en adelante nos encontramos en terreno ganadero del municipio de Hatillo. No es coincidencia que en este municipio las cabezas de ganado igualan en número de la población.

 Luego de atravesar por varias verjas de alambres de púa llegamos al sector Rabo de Culebra del Barrio Corcobado en donde hablamos con Don Antonio. Luego de una breve conversación percibimos incertidumbre y desconcierto con respecto a la construcción de la autopista por su comunidad. Según Antonio, aun no le queda claro por donde atravesara la autopista. Nos hablo de la dificultad que representaría tener que mudarse y adquirir una nueva vivienda.

Al despedirnos de Don Tony continuamos entre los valles y lomas, que caracteriza esta región del carso norteño, hasta llegar al patio del señor Mario Mercado. Sí, el patio, recuerden que estamos recorriendo fielmente la ruta por donde se propone construir la Extensión de la PR-22 la cual atraviesa decenas de fincas y terrenos privados. Para nuestra sorpresa a Mario le era irrelevante si la autopista fuera construida por su propiedad ya que solo le afectaría una pequeña porción de las 56 cuerda de su terreno. A pesar de esto, si reconoció que otros ganaderos serían impactados ya que fragmentarían sus fincas y en algunos casos perderían las salas de ordeño.

Ya metida la tarde, y a fuerza de granola y agua,  cruzamos por el Barrio Carizales documentando el paisaje hasta llegar al Barrio Capaez donde montamos campamento para descansar luego de una maratónica caminata. Mañana listos para otro día intenso.

Gracias a Tato,  la Sra. Muñoz y su hija Camille por asistirnos con nuestra alimentación! :)

Hasta mañana!